derecho al sufragio universal.
En 1848, en Estados Unidos, las mujeres se reunieron en la Convención de Séneca Falls y elaboraron su "Declaración de principios" que quedó para la historia como el manifiesto sufragista más importante del mundo. El 26 de agosto de 1920 se aprueba la Enmienda Nº19 de la Constitución de EE.UU. que señala lo siguiente: "El derecho de los ciudadanos de EE.UU. al voto no puede ser negado o limitado por ningún motivo a causa de la diferencia de sexo".
Estas grandes jornadas de lucha sirvieron de motivación para que el 10 de marzo de 1910, en Copenhague, Dinamarca, y a pedido de Clara Zetkin, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas acordó celebrar el 8 de marzo de cada año, el Día Internacional de la Mujer. La institución de este Día se hizo en un momento histórico; en que las luchas por el voto y los derechos de la mujer cobraban particular importancia para el movimiento obrero, ya que las mujeres constituían una proporción creciente en las industrias más importantes de la época, en particular las de la aguja y textiles.
Recién el 16 de diciembre de 1977, la Asamblea General de las Naciones Unidas, invitó a todos los Estados a que proclamaran, de acuerdo con sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, un día del año como Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional (resolución 32/142). Esta decisión se adoptó con motivo del Año Internacional de la Mujer (1975) y del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1976-1985), ambos proclamados por la Asamblea.
Desde entonces, el 8 de Marzo se celebra de diferente manera, con énfasis en los profundos problemas que se afrontan en el mundo entero, reflejando la diversidad, la dimensión distinta de la creatividad de las mujeres y la fuerza de una lucha colectiva.