Despenalizar las relaciones sexuales consentidas entre adolescentes significa reconocer su derecho a la toma de decisiones, afirmó hoy la directora del Movimiento Manuela Ramos, Jennie Dador, al pronunciarse sobre el proyecto de ley que se discute al respecto.
“Yo no creo que debamos despenalizar esta figura a raíz de las consecuencias que pueda generar. Se trata más bien de reconocer que los adolescentes tienen el derecho a la toma de decisiones y ver que estos derechos están reconocidos en la Constitución”, sostuvo Dador. La especialista recordó que ya en dos plenos jurisdiccionales, los jueces declararon inaplicable la penalización de las relaciones sexuales consentidas entre adolescentes, porque lo consideraron que no es penal ni jurídicamente relevante. Otra dimensión de este proyecto de ley –dijo Dador– es la que les toca a los padres y madres de familia acerca de cómo quieren educar a sus hijos. “Por ejemplo, se debe ver si los padres quieren que se postergue el inicio de sus relaciones sexuales”.
Tras señalar que en este tema es fundamental la prevención, la titular del movimiento feminista añadió que permitir las relaciones sexuales entre adolescentes no implica, evidentemente, la aplicación de figuras como la seducción, la violación y la coacción.
La Comisión de la Mujer y Familia del Congreso aprobó modificar la norma que considera las relaciones sexuales de menores entre 14 y 18 años como violación sexual y que sanciona dicho acto con una pena de hasta 30 años, con lo que se estaría despenalizado esa figura. El proyecto se encuentra en manos del pleno. El texto de la iniciativa legal también modifica el artículo 173-A del Código Penal para sancionar con cadena perpetua la violación sexual de un menor seguido de muerte o lesión grave.
De la misma manera, propone modificar el artículo 175 del Código Penal para sancionar el delito de violación sexual por engaño o vulnerabilidad de la víctima con penas de hasta 6 años de prisión. La congresista Luisa María Cuculiza ha manifestado al respecto que no solo se quiere despenalizar las relaciones sexuales consentidas, sino proteger a los adolescentes de actos sexuales en caso no haya consentimiento.